Si lo veo en perspectiva, no puedo estar más contenta. En perspectiva, hace exactamente un año cumplí 25, el temido cuarto de siglo, y más cuando estaba atrapada en un trabajo donde no me pagaban desde hacia dos meses. El día de mi cumpleaños en teoría me tenían que pagar y volvieron a hecharse para atrás, recuerdo haberme sumido en una terrible desesperación porque no tenía dinero ni para comer a medio día y tuve que mendigarle a todos mis compañeros un poquito de algo. Tenía unas inmensas ganas de llorar. Ese día el señor Ahriman me llevo a cenar y en general fui feliz por ese pequeño detalle, pero en general tuve un terrible cumpleaños, sola en la gran ciudad (eso y la crisis del cuarto de siglo).
Y hoy no puedo ver mas contraste, estoy en un trabajo que yo quería, donde recibí regalos nada mas llegar a mi lugar, donde me hicieron el gran honor de adornarme mi lugar con curiosas leyendas tales como "Feliz día de muertos" o el letrero de mi compañero de "Feliz día de las madres" (WTF!!), regalo, flores, un pastel de zanahoria con un conejo de vela (creo que en mi lugar de trabajo ya me plantaron el apodo... otra vez) y me llevaron a comer. No es la misma situación, no es la misma realidad, en la tarde me voy con mis amigos a festejar también.
Y luego mi vecino me pregunta porque parezco sonreír tanto... porque comparado con el año pasado, todo lo que ahora pasa parece formar parte de un sueño irreal que una vida no podría terminar de agradecer.
Es de esas cosas por las que siempre le agradezco a todos.


