Si lo veo en perspectiva, no puedo estar más contenta. En perspectiva, hace exactamente un año cumplí 25, el temido cuarto de siglo, y más cuando estaba atrapada en un trabajo donde no me pagaban desde hacia dos meses. El día de mi cumpleaños en teoría me tenían que pagar y volvieron a hecharse para atrás, recuerdo haberme sumido en una terrible desesperación porque no tenía dinero ni para comer a medio día y tuve que mendigarle a todos mis compañeros un poquito de algo. Tenía unas inmensas ganas de llorar. Ese día el señor Ahriman me llevo a cenar y en general fui feliz por ese pequeño detalle, pero en general tuve un terrible cumpleaños, sola en la gran ciudad (eso y la crisis del cuarto de siglo).
Y hoy no puedo ver mas contraste, estoy en un trabajo que yo quería, donde recibí regalos nada mas llegar a mi lugar, donde me hicieron el gran honor de adornarme mi lugar con curiosas leyendas tales como "Feliz día de muertos" o el letrero de mi compañero de "Feliz día de las madres" (WTF!!), regalo, flores, un pastel de zanahoria con un conejo de vela (creo que en mi lugar de trabajo ya me plantaron el apodo... otra vez) y me llevaron a comer. No es la misma situación, no es la misma realidad, en la tarde me voy con mis amigos a festejar también.
Y luego mi vecino me pregunta porque parezco sonreír tanto... porque comparado con el año pasado, todo lo que ahora pasa parece formar parte de un sueño irreal que una vida no podría terminar de agradecer.
Es de esas cosas por las que siempre le agradezco a todos.
Ante el vitalísimo evento de mi cuarto de siglo que se cumple el lunes, dado el exclusivo evento que se llevará a cabo el 2 de agosto a las 8 de la noche donde irán importantes personajes de alta alcurnia como el Conde Cucho, el Conde Pátula y el Conde Nado (ya, déjenme, estoy de simple, en la oficina, de osciosa, dispersa y demás así que hago chistes idiotas), y para ahorrarles la terrible disyuntiva de "¿Que le puedo regalar a Madame Umbra y que esté a su altura?" He decidido quitarles ese terrible peso de su ronco pecho e hice una breve lista de las cosas que harán que Madame esté agradecida con ustedes y tal vez, en un futuro, reciban importantes favores en mi nuevo régimen de prostíbulos finos y mafia ultrapoderosa: -Una estatua de mi persona vestida como deidad con un pie sobre el mundo mirándolo con despectiva superioridad, sumen puntos si a mi lado esta la Nueva Mamba Negra con su katana mirando amenazadoramente a quien se le acerque. -Johnny Deep y Heath Ledger con solo un moño como vestimenta (a Ledger lo quiero vivo, por favor) -Un grupo de esclavos bien mamados, buenérrimos y que solo tengan ojos para mi (razas a elegir) -Una bola con picos medieval (¡Me la prometiste Abracadabra!) -Un unicornio vivo, mágico color azul o blanco, con un grupo de palomas que vuelen detrás dramáticamente (Rokolita no me pegues! Jaja) -Una Harley-Davidson modelo 2009 (a escoger) -Una manada de conejos ninja sedientos de sangre y que solo me obedezcan a mi -Una mansión en la rivera francesa. -A Edward Cullen (si ya se, ya se... malditos vampiros ricos, guapos, perfectos y con brillantes y estúpidos volvos) -Una cabra guardián para mi nuevo departamento (JAJAJAJA Esa va para ti Adriana!)
-1 billón de dolares o la fortuna de Carlos Slim.
Como ven, son gustos pequeños, detalles insignificantes y sencillos para celebrar mis 25 veranos de manera humilde, como debe ser. Todo, claro esta, deberá ser acompañado por interminables litros de bebidas embriagantes con altos grados de alcohol.
Pueden entregármelo en persona o mandarlo a mi domicilio particular, favor de avisar porque tendré sueltos a mis 20 perros doberman y el detector de mole estará activo en la entrada donde mis gorilas (ejem, guaruras) montan guardia.
Conocida en algunos lares como Madame.
Me encanta andar descalza y tengo la horrenda manía de quitarme los zapatos en todos lados, sobre todo en la oficina. Leo de ascendente leo, pervertida ni tan de closet, sarcástica hasta el extremo. Soy floja y me choca dormir de noche. Fanática obsesiva de los conejos, los unicornios y una que otra cabra.